Principios de software
En Google siempre buscamos formas de mejorar la experiencia online de nuestros usuarios. Nos preocupa que cada vez se preste menos atención a los derechos de los usuarios de sistemas informáticos. Hemos detectado un aumento del envío de informes sobre software espía y sobre otras aplicaciones que engañan a los usuarios para mostrar ventanas emergentes de anuncios o hacerse con el control de sus navegadores desde el sitio al que intentan acceder.
No creemos que esta tendencia vaya a revertir. De hecho, está empeorando. Como proveedor de servicios y de ingresos para usuarios, anunciantes y editores de Internet, Google tiene la responsabilidad de adoptar una actitud proactiva con respecto a estas incidencias. Hemos establecido un conjunto de principios que consideramos que debe adoptar nuestro sector. Intentamos que las aplicaciones que ofrecemos cumplan estas directrices. Creemos firmemente que estos principios son positivos para el sector y para los usuarios de todo el mundo y, por ello, recomendamos su cumplimiento por parte de nuestros socios comerciales actuales y de los que podamos tener en el futuro. Por necesidad, se trata de unas directrices poco definidas. La creación y la distribución de software es un proceso complejo, y la tecnología evoluciona de forma continua. Como consecuencia de ello, es posible que algunas aplicaciones útiles no cumplan estos principios de forma exhaustiva y que no se recojan algunas prácticas engañosas. Este documento solo es el punto de partida y se centra en el ámbito de la publicidad y del software de Internet. Estas directrices se deben actualizar de forma continua para adaptarse a los cambios constantes de la tecnología.
Esperamos mantener un debate abierto con los usuarios y con los socios, y nos gustaría recibir sugerencias para mejorar y actualizar estos principios. Los usuarios pueden enviarnos sus comentarios a través del foro de ayuda.
Principios
Instalación
El software no debe engañar a los usuarios para que lo instalen. Se debe informar a los usuarios con claridad siempre que vayan a instalar o a habilitar una aplicación en sus ordenadores, y se les debe ofrecer la posibilidad de decir que no. No debe instalarse ninguna aplicación en un ordenador a escondidas, ni debe ocultarse tras otro programa u otra actualización que el usuario vaya a instalar. Los usuarios deben recibir una notificación clara de las funciones de todas las aplicaciones incluidas en un paquete.
Transparencia
Los usuarios deben ser informados de las funciones principales y más significativas de una aplicación como parte del proceso de instalación o de habilitación. Además, la aplicación debe explicar de forma clara y evidente si obtiene algún tipo de ingresos a través de la publicidad. Esta información se debe presentar de forma clara y visible para el usuario medio (esto excluye la letra pequeña que obligue a desplazarse). Por ejemplo, el usuario debe saber claramente si la aplicación obtiene ingresos a través de anuncios emergentes o mediante el envío de información personal del usuario a terceros.
Sencillez del proceso de eliminación
Los usuarios no deben tener dificultades para averiguar cómo inhabilitar o eliminar una aplicación. El proceso debe intentar eliminar los componentes necesarios para inhabilitar las funciones visibles e invisibles de la aplicación sin alterar la configuración del ordenador. Una vez que se haya inhabilitado o eliminado una aplicación, esta no debe permanecer activa ni debe volver a habilitarse más adelante de forma automática o a través de otra aplicación.
Exposición del comportamiento
Las aplicaciones que influyan en la experiencia de usuario o que la modifiquen deben comunicar claramente que son las causantes de tales modificaciones. Por ejemplo, si una aplicación abre una ventana, esta debe indicar cuál es la aplicación responsable de ello. No se permite que las aplicaciones se oculten de forma intencionada utilizando varios nombres o nombres que resulten confusos. Los usuarios deben disponer de medios para controlar la aplicación de una forma sencilla como, por ejemplo, haciendo clic en los elementos visibles que esta genera. Si una aplicación muestra anuncios, estos deben estar claramente marcados como publicidad y deben indicar que dicha aplicación los ha originado. Los usuarios deben saber claramente si una aplicación realiza alguna modificación para alterar la experiencia del usuario al utilizar otras aplicaciones (por ejemplo, si establece una página principal determinada).
Intromisión
Los usuarios deben saber si una aplicación obtiene o transmite información personal como, por ejemplo, su dirección. Se debe comunicar a los usuarios de forma clara y evidente el tipo de información que se vaya a recopilar o a transmitir para obtener su autorización explícita. Para obtener información más detallada, se debe facilitar el acceso a la política de privacidad que especifique cómo se utilizará la información y si se compartirá con terceros.
Buena compañía
Los proveedores de aplicaciones no deben permitir que sus productos se incluyan dentro de paquetes de aplicaciones que no cumplan estas directrices.
Con el tiempo, muchos usuarios de Internet se dan cuenta de que sus ordenadores se han cargado de software no deseado, tanto de software de publicidad como de software espía o de software basura. Esto se debe a que han instalado algunas aplicaciones que contenían software basura y a que este ha generado más software basura que se ha ido acumulando. Se debe informar con la mayor claridad a los usuarios cuando vayan a instalar varias aplicaciones al mismo tiempo. De este modo, cuando se pregunten por alguna aplicación meses más tarde, la mayoría sabrá su procedencia y los motivos por los que se instaló.
Normalmente, las relaciones comerciales que se establecen entre las empresas que participan en un paquete de software son complejas. Como consecuencia de ello, es posible que haya empresas con buenas intenciones que se beneficien de la distribución o de los ingresos generados por software que pueda perjudicar al usuario. La retribución económica por la distribución de software no deseado hace que aumente la presencia de este. Tanto los fabricantes de software como los anunciantes tienen la responsabilidad de prevenir esta distribución evitando establecer relaciones comerciales de este tipo, ni siquiera a través de intermediarios.
Nos preocupa la magnitud de este problema, ya que se calcula que mueve varios cientos de millones de dólares cada año. Debido a ello y a los efectos que tiene sobre los usuarios, es imprescindible que el sector adopte medidas firmes.
Consideramos que los esfuerzos para eliminar este problema beneficiarán al sector y a los usuarios. Por este motivo, nos esforzaremos para que el software de Google solo se distribuya en paquetes si todas las aplicaciones cumplen las directrices anteriores (y creemos que los usuarios se beneficiarán si las demás empresas del sector hacen lo mismo).
Para participar en la lucha contra el software engañoso de Internet o para obtener más información, acceda a la página http://stopbadware.org. StopBadware.org es una campaña de vigilancia independiente que intenta acabar con el software malintencionado. Su objetivo es proporcionar información objetiva y fiable sobre las aplicaciones que se pueden descargar, para ayudar a los usuarios a seleccionar las mejores opciones de descargas.
