Nuestros centros de datos están diseñados para utilizar la menor cantidad posible de energía
Para reducir el costo y el impacto medioambiental relativos al funcionamiento de los centros de datos, diseñamos y construimos nuestras propias instalaciones. Instalamos controles inteligentes de temperatura, utilizamos técnicas de refrigeración con aire exterior, como usar aire de afuera o agua reutilizada para el proceso de refrigeración, y rediseñamos la forma en que se distribuye la energía para reducir las pérdidas innecesarias. Solo podemos realizar mejoras en los aspectos que podemos medir. Por ello, calculamos el rendimiento de cada instalación mediante medidas integrales de eficiencia.